Un elopement íntimo en la Riviera Maya
Una ceremonia personal, desde las palabras que eligen hasta la forma de celebrar después.
Elegir intercambiar votos a solas les permite hacer de la ceremonia una conversación entre ustedes. Un elopement íntimo en la Riviera Maya puede ser tan sencillo o expresivo como quieran: unas palabras junto al mar, una lectura que ambos adoren o una ceremonia con tradiciones que tengan significado para ustedes.
También pueden querer mucho a su familia y amigos y, al mismo tiempo, desear que este momento sea sólo suyo. Algunas parejas comparten la noticia después, envían fotografías o planean una reunión al volver a casa. Hay muchas maneras de hacer partícipes a sus seres queridos.
Denle su propia forma a la ceremonia
Empiecen por lo que quieren decirse. Sus votos pueden incluir una promesa para el futuro, el recuerdo de un momento en que se sintieron especialmente cercanos o gratitud por algo que su pareja hace todos los días. Pueden ser unas cuantas frases o una carta más larga; formales, divertidos o sencillos y directos. Escríbanlos en el idioma en el que se sientan más cómodos.
Pueden guardar sus palabras como sorpresa hasta la ceremonia o escribirlas juntos. Una lectura puede expresar una idea que compartan, mientras que una canción especial puede marcar el inicio o el cierre. Si hay tradiciones familiares que quieren honrar, piensen qué elementos son significativos para ustedes y cómo podrían hacerlos suyos. También hay espacio para una pausa: un momento para tomarse de las manos y asimilar lo que acaban de prometerse.
La ceremonia de elopement de Amar es simbólica o espiritual, no un matrimonio civil. Si también desean casarse legalmente, considérenlo por separado.

Las palabras, el entorno y las pausas pueden darle a una ceremonia su propio carácter.
Imaginen cómo quieren sentirse ese día
La Riviera Maya ofrece distintas formas de sentirse cerca de la naturaleza: la amplitud de la costa, la vegetación tropical y los cambios de luz a lo largo del día. Imaginen qué quieren tener alrededor mientras intercambian sus votos. Tal vez les atraiga el sonido del agua, un entorno rodeado de verde o la calidez de la tarde.
Dejen que esa sensación guíe los detalles. Las flores pueden aportar color y textura sin llenar toda la vista; un arreglo podría enmarcar el lugar donde estarán o ser algo que lleven con ustedes. Elijan ropa que se sienta propia y con la que puedan moverse y abrazarse cómodamente. Un objeto personal, una joya o una nota escrita a mano pueden ser tan significativos como cualquier detalle visible del entorno.
Guarden los momentos que quieren recordar
Piensen qué les gustaría conservar en las fotografías, además de un retrato: la mirada antes de los votos, las manos tomadas durante una lectura o sus expresiones al terminar la ceremonia. Pueden dedicar un rato a los retratos y también pedir que se capturen momentos espontáneos. Mencionen los detalles que les importen, como sus votos escritos o un objeto vinculado con su familia.
No necesitan posar todo el día. Combinar fotografías con tiempo para estar juntos puede hacer que la experiencia se sienta natural. Después, las imágenes pueden acercar a sus seres queridos a un día al que no asistieron.
Que la celebración continúe
Después de la ceremonia, dense la oportunidad de disfrutar lo que acaban de vivir. Puede ser con un brindis, una comida juntos o una canción que siempre hayan querido bailar. Quizá prefieran ponerse cómodos y pasar la noche conversando, o arreglarse y hacer de la noche una ocasión especial por sí misma.

Un pastel compartido en una mesa iluminada con velas marca un momento de celebración.
Sus elecciones no tienen que coincidir con la idea de boda de nadie más. Conversen sobre lo que cada uno espera recordar —las palabras, la atmósfera y cómo pasaron el tiempo juntos— y dejen que esas respuestas den forma al día.
Recomendación de Amar
Imaginen su día juntos
Cuéntennos cómo les gustaría vivir una ceremonia íntima.